Espirometría y FeNO

Una persona puede presentar tos, silbidos en el pecho, sensación de opresión o falta de aire y, aun así, obtener una espirometría dentro de parámetros normales. Esto no significa necesariamente que los síntomas no tengan una causa respiratoria. En algunos casos, simplemente indica que es necesario responder otra pregunta clínica.

La espirometría y la medición de la fracción exhalada de óxido nítrico —FeNO— evalúan aspectos diferentes de las vías respiratorias. La primera estudia principalmente cómo se mueve el aire; la segunda aporta información sobre un biomarcador relacionado con inflamación tipo 2.

No son estudios equivalentes ni compiten entre sí. Cuando están indicados, pueden ofrecer información complementaria.

¿Qué mide una espirometría?

La espirometría es una prueba de función pulmonar que evalúa cuánto aire puede expulsar una persona y con qué rapidez lo hace.

Entre sus mediciones principales se encuentran:

  • FVC o capacidad vital forzada: volumen total de aire expulsado durante una maniobra forzada.

  • FEV₁: volumen expulsado durante el primer segundo.

  • Relación FEV₁/FVC: ayuda a identificar la presencia de obstrucción al flujo aéreo.

Cuando está indicado, la prueba puede repetirse después de administrar un broncodilatador. Esto permite valorar si existe un cambio significativo en la función pulmonar.

La espirometría puede ayudar en la evaluación de enfermedades como el asma y la EPOC, pero su interpretación no consiste únicamente en revisar si los valores aparecen “normales” o “anormales”. También debe considerarse la calidad técnica de las maniobras, los límites inferiores de normalidad, la edad, la talla, el sexo y el contexto clínico.

¿Una espirometría normal descarta asma?

No necesariamente.

El asma se caracteriza por síntomas respiratorios variables y limitación variable del flujo aéreo. Si la persona se encuentra sin síntomas el día de la prueba, si la enfermedad es intermitente o si ya utiliza tratamiento, la espirometría puede encontrarse dentro de límites normales.

Por eso, cuando la sospecha clínica persiste, el especialista puede considerar otras estrategias, como repetir la espirometría durante los síntomas, evaluar la variabilidad del flujo, realizar una prueba de provocación bronquial o incorporar otros estudios. La decisión depende de la historia clínica y de la pregunta que se intenta resolver.

¿Qué es el FeNO?

FeNO significa fracción exhalada de óxido nítrico. La prueba mide la concentración de óxido nítrico presente en el aire exhalado y la reporta habitualmente en partes por mil millones.

El resultado se utiliza como un biomarcador relacionado principalmente con inflamación tipo 2 de la vía aérea, un patrón inflamatorio que puede estar presente en algunas personas con asma.

Esto es importante porque el FeNO no mide directamente cuánto aire entra o sale de los pulmones. Tampoco muestra la anatomía pulmonar como lo haría una radiografía o una tomografía. Su aportación es diferente: ayuda a reconocer una señal biológica que, interpretada dentro del contexto clínico, puede complementar la evaluación.

Espirometría y FeNO: una comparación fácil de visualizar

En lugar de pensar que una prueba es mejor que la otra, conviene revisar qué pregunta responde cada una.

1. ¿Cuál es la pregunta principal?

Espirometría: ¿Cómo se mueve el aire durante una maniobra forzada?

FeNO: ¿Existe una señal compatible con inflamación tipo 2 de la vía aérea?

2. ¿Qué mide cada prueba?

Espirometría: volúmenes y flujos espiratorios.

FeNO: concentración de óxido nítrico en el aire exhalado.

3. ¿Cómo se realiza?

Espirometría: requiere una inspiración máxima seguida de una espiración rápida, fuerte y sostenida.

FeNO: requiere una exhalación suave, estable y controlada.

4. ¿Qué información puede aportar?

Espirometría: puede identificar obstrucción al flujo aéreo y, cuando está indicado, valorar la respuesta al broncodilatador.

FeNO: puede apoyar la caracterización de la inflamación tipo 2 y ayudar a contextualizar algunas decisiones terapéuticas.

5. ¿Alguna diagnostica asma por sí sola?

Espirometría: no debe interpretarse de manera aislada.

FeNO: tampoco establece el diagnóstico por sí solo.

En una frase: la espirometría estudia el comportamiento del aire; el FeNO aporta información sobre una señal inflamatoria. Una prueba no sustituye a la otra.

¿Qué significa tener un FeNO elevado?

Un FeNO elevado puede aumentar la probabilidad de que exista inflamación tipo 2 en las vías respiratorias. En el contexto adecuado, también puede aportar información sobre la posibilidad de respuesta a tratamientos antiinflamatorios inhalados.

Sin embargo, un resultado elevado no diagnostica asma por sí solo. También puede relacionarse con otros factores, como atopia o exposición a alérgenos. La cifra debe interpretarse considerando los síntomas, los antecedentes, la exploración, la función pulmonar y el tratamiento utilizado.

El FeNO no debe entenderse como una prueba simplemente “positiva” o “negativa”. Su significado cambia según la edad y las circunstancias clínicas de cada persona.

¿Un FeNO bajo descarta asma?

Tampoco.

No todas las personas con asma presentan inflamación tipo 2 elevada. Además, el tratamiento con corticosteroides inhalados puede disminuir el FeNO. El tabaquismo, la técnica de medición y otras variables también pueden modificar el resultado.

Por lo tanto, un valor bajo puede hacer menos probable determinado patrón inflamatorio, pero no elimina por completo la posibilidad de asma ni sustituye la valoración clínica.

¿Cuándo puede ser útil realizar ambas pruebas?

La combinación de espirometría y FeNO puede considerarse, entre otros escenarios, cuando:

  • Existen síntomas compatibles con asma, pero la espirometría inicial no muestra obstrucción.

  • Se busca integrar información funcional e inflamatoria.

  • Hay dudas sobre el patrón de inflamación de la vía aérea.

  • Se necesita contextualizar la respuesta o adherencia al tratamiento, siempre junto con la evaluación clínica.

  • Los síntomas persisten a pesar del manejo indicado.

Esto no significa que todas las personas con tos, silbidos o falta de aire necesiten ambas pruebas. En algunos casos será suficiente una espirometría; en otros, el FeNO puede añadir información relevante. También puede ser necesario un estudio diferente.

¿Cómo se realiza la medición de FeNO?

Es una prueba no invasiva. El paciente coloca una boquilla desechable y realiza una exhalación suave y controlada, manteniendo un flujo constante durante algunos segundos. El equipo proporciona una guía para ayudar a conservar la maniobra dentro del rango adecuado.

A diferencia de la espirometría, no se busca soplar con toda la fuerza posible. El objetivo es sostener una exhalación estable. Puede ser necesario repetir la maniobra para obtener una medición técnicamente válida.

Antes del estudio es importante seguir las indicaciones del laboratorio e informar qué inhaladores o medicamentos se utilizan. No se deben suspender tratamientos por cuenta propia para realizar la prueba.

¿Cómo se elige el estudio adecuado?

La elección comienza con una pregunta clínica, no con una lista de pruebas.

El especialista considera:

  • Características y duración de los síntomas.

  • Desencadenantes y variación a lo largo del tiempo.

  • Antecedentes personales y familiares.

  • Exposición al tabaco, contaminantes o alérgenos.

  • Tratamientos utilizados y respuesta obtenida.

  • Exploración física y estudios previos.

A partir de esta información se decide si conviene evaluar flujo aéreo, inflamación tipo 2, volúmenes pulmonares, difusión de gases, respuesta al ejercicio u otro componente de la función respiratoria.

Preguntas frecuentes

Medir el flujo y evaluar inflamación no es lo mismo

La espirometría y el FeNO aportan piezas distintas de la evaluación respiratoria. Un resultado aislado rara vez cuenta toda la historia.

Si persisten la tos, los silbidos, la opresión torácica o la falta de aire, incluso después de una espirometría reportada como normal, vale la pena revisar el caso de forma integral. La finalidad no es solicitar todos los estudios, sino elegir aquel que puede responder la pregunta clínica.

En AETERNUM, Centro Neumológico, Función Pulmonar y Sueño, realizamos espirometría y medición de FeNO en León, Guanajuato, cuando están clínicamente indicadas.

Dr. Edgar Muñoz
Neumólogo y Fisiólogo Pulmonar
AETERNUM | El arte de respirar

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica. La elección e interpretación de las pruebas debe individualizarse.

Dr. Edgar Muñoz

Soy un médico neumólogo especializado en fisiología y terapia respiratoria, formado en el Hospital General de México. Mi práctica abarca el tratamiento de enfermedades como asma, EPOC, apnea del sueño y cáncer pulmonar, entre otras. Destaco en procedimientos como rehabilitación pulmonar, ultrasonido y biopsias pulmonares, buscando siempre mejorar la calidad de vida de mis pacientes mediante cuidados especializados y personalizados. Comprometido con la excelencia médica, mi objetivo es proporcionar atención de vanguardia y promover un bienestar duradero.

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