Enfermedades respiratorias comunes

Las enfermedades respiratorias no siempre empiezan igual.

A veces aparecen como tos persistente, falta de aire, flemas, silbidos en el pecho, cansancio, dolor al respirar, ronquido, infecciones frecuentes o una alteración encontrada en una radiografía o tomografía.

Algunos síntomas pueden parecer leves al inicio, pero cuando persisten, se repiten o afectan la calidad de vida, es importante buscar una valoración adecuada.

No toda tos es bronquitis.
No toda falta de aire es ansiedad.
No todo ronquido es normal.
No toda mancha en el pulmón significa cáncer, pero tampoco debe ignorarse.

Esta guía reúne algunas de las enfermedades respiratorias más comunes, sus síntomas principales y las señales que pueden indicar la necesidad de acudir con un neumólogo.

¿Qué son las enfermedades respiratorias?

Las enfermedades respiratorias son aquellas que afectan la nariz, garganta, bronquios, pulmones, pleura, músculos respiratorios o el intercambio de oxígeno.

Pueden ser agudas, como una infección respiratoria o una neumonía, o crónicas, como el asma, EPOC, fibrosis pulmonar, bronquiectasias o apnea del sueño.

También pueden aparecer después de infecciones, por exposición a humo, polvo, contaminación, tabaco, sustancias laborales, alergias, enfermedades autoinmunes o alteraciones estructurales del pulmón.

El diagnóstico correcto depende de los síntomas, antecedentes, exploración física y, cuando está indicado, estudios respiratorios o de imagen.

Síntomas respiratorios que no deben ignorarse

Algunos síntomas pueden sugerir una enfermedad respiratoria y ameritan valoración médica, especialmente si persisten o empeoran.

Debe poner atención si presenta:

  • Tos que dura varias semanas.

  • Falta de aire al caminar, subir escaleras o hacer ejercicio.

  • Silbidos en el pecho.

  • Opresión en el pecho.

  • Flemas persistentes.

  • Sangre al toser.

  • Dolor en el pecho al respirar.

  • Infecciones respiratorias repetidas.

  • Neumonías frecuentes.

  • Ronquido intenso.

  • Pausas al respirar durante el sueño.

  • Cansancio excesivo durante el día.

  • Oxígeno bajo.

  • Saturación que baja al caminar.

  • Pérdida de peso no explicada.

  • Hallazgos anormales en radiografía o tomografía.

  • Antecedente importante de tabaquismo.

  • Exposición a humo, polvo, asbesto, sílice, moho o aves.

Un síntoma respiratorio aislado no siempre significa una enfermedad grave, pero cuando se repite, dura más de lo esperado o limita la vida diaria, conviene estudiarlo.

Tos persistente

La tos es uno de los motivos más frecuentes de consulta respiratoria.

Puede aparecer por infecciones, asma, bronquitis, rinitis, sinusitis, reflujo, EPOC, bronquiectasias, tuberculosis, medicamentos o irritación de la vía aérea.

Debe valorarse con mayor atención cuando la tos:

  • Dura más de varias semanas.

  • Aparece por la noche.

  • Se acompaña de falta de aire.

  • Produce flemas abundantes.

  • Se acompaña de sangre.

  • No mejora con tratamientos habituales.

  • Se repite por temporadas.

  • Aparece en una persona fumadora o exfumadora.

  • Se asocia a una radiografía o tomografía anormal.

No es recomendable tratar una tos persistente solo con jarabes o antibióticos sin conocer la causa.

Asma

El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias.

Puede causar tos, falta de aire, silbidos en el pecho, opresión torácica o síntomas durante la noche y el ejercicio.

Algunos pacientes tienen síntomas evidentes, pero otros solo presentan tos persistente o sensación de pecho cerrado.

El asma puede empeorar con:

  • Infecciones respiratorias.

  • Ejercicio.

  • Frío.

  • Humo.

  • Polvo.

  • Ácaros.

  • Moho.

  • Mascotas.

  • Olores fuertes.

  • Rinitis o sinusitis.

  • Exposición laboral.

El diagnóstico puede apoyarse en estudios como espirometría, prueba broncodilatadora, FeNO, flujo espiratorio máximo o reto con ejercicio, según el caso.

Una espirometría normal no siempre descarta asma, especialmente si el paciente no tenía síntomas el día del estudio.

EPOC

EPOC y enfisema

La EPOC, o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, es una enfermedad respiratoria que limita el flujo de aire y suele relacionarse con tabaquismo, exposición a humo de leña, contaminación o inhalación de irritantes.

Puede causar:

  • Falta de aire progresiva.

  • Tos crónica.

  • Flemas frecuentes.

  • Silbidos.

  • Cansancio.

  • Infecciones respiratorias repetidas.

  • Limitación para caminar o subir escaleras.

El enfisema es una forma de daño pulmonar en la que se alteran los espacios donde ocurre el intercambio de oxígeno.

La espirometría es fundamental para apoyar el diagnóstico de obstrucción. En algunos casos también pueden requerirse DLCO, volúmenes pulmonares, caminata de 6 minutos o evaluación de oxígeno.

Bronquitis

La bronquitis se refiere a inflamación de los bronquios.

Puede ser aguda, generalmente asociada a infecciones respiratorias, o crónica, especialmente cuando hay tos y flemas frecuentes durante periodos prolongados.

La bronquitis puede causar:

  • Tos.

  • Flemas.

  • Pecho congestionado.

  • Silbidos.

  • Ardor o molestia al respirar.

  • Cansancio.

  • Sensación de falta de aire.

No toda bronquitis requiere antibiótico. El manejo depende de la causa, duración, síntomas, oxigenación, antecedentes respiratorios y exploración física.

Si la “bronquitis” se repite muchas veces, conviene buscar condiciones como asma, EPOC, bronquiectasias, reflujo, rinitis o inmunodeficiencias.

Bronquiectasias

Las bronquiectasias son dilataciones anormales de los bronquios.

Pueden provocar acumulación de secreciones, tos crónica, flemas abundantes, infecciones respiratorias repetidas y sensación de pecho congestionado.

Los síntomas frecuentes son:

  • Tos con flemas.

  • Flema abundante o persistente.

  • Infecciones respiratorias repetidas.

  • Falta de aire.

  • Silbidos.

  • Cansancio.

  • Sangre al toser en algunos casos.

  • Bronquitis que se repite.

El diagnóstico suele apoyarse en tomografía de tórax. En algunos pacientes también se requieren cultivos, estudios de función pulmonar y estrategias de limpieza bronquial.

No debe tratarse como una bronquitis común cuando las infecciones o secreciones son persistentes.

Neumonía e infecciones respiratorias

La neumonía es una infección del pulmón que puede causar fiebre, tos, flemas, dolor en el pecho, falta de aire, cansancio y baja oxigenación.

Debe valorarse con especial atención en adultos mayores, personas con enfermedades pulmonares, pacientes con defensas bajas, oxígeno bajo o síntomas persistentes.

Algunos datos de alarma son:

  • Falta de aire.

  • Saturación baja.

  • Confusión.

  • Dolor torácico importante.

  • Fiebre persistente.

  • Tos con sangre.

  • Empeoramiento rápido.

  • Cansancio extremo.

  • Labios o dedos morados.

  • Enfermedad pulmonar previa.

Después de una neumonía, algunos pacientes pueden quedar con tos, falta de aire o alteraciones en imagen. En esos casos puede requerirse seguimiento.

Virus respiratorios

Los virus respiratorios pueden causar gripa, influenza, COVID-19, bronquitis, crisis de asma, exacerbaciones de EPOC o neumonía viral.

Los síntomas pueden incluir:

  • Congestión nasal.

  • Tos.

  • Dolor de garganta.

  • Fiebre.

  • Cuerpo cortado.

  • Dolor de cabeza.

  • Falta de aire.

  • Silbidos.

  • Cansancio.

Aunque muchas infecciones virales son leves, pueden complicarse en pacientes con asma, EPOC, fibrosis pulmonar, edad avanzada, embarazo, inmunosupresión o enfermedades cardiovasculares.

La prevención incluye vacunación cuando está indicada, lavado de manos, ventilación de espacios, evitar humo de tabaco y acudir a valoración si hay datos de alarma.

Tuberculosis

La tuberculosis es una infección causada por una bacteria que puede afectar principalmente los pulmones, aunque también puede comprometer otros órganos.

Debe sospecharse cuando hay:

  • Tos persistente.

  • Fiebre prolongada.

  • Sudoración nocturna.

  • Pérdida de peso.

  • Cansancio.

  • Flemas.

  • Sangre al toser.

  • Contacto con una persona con tuberculosis.

  • Alteraciones sugestivas en radiografía o tomografía.

La tuberculosis requiere diagnóstico y tratamiento específicos. No debe manejarse como una infección respiratoria común.

Fibrosis pulmonar y enfermedades intersticiales

La fibrosis pulmonar y las enfermedades pulmonares intersticiales afectan el tejido de soporte del pulmón.

Pueden causar rigidez pulmonar, dificultad para expandir los pulmones y alteración en el intercambio de oxígeno.

Los síntomas más frecuentes son:

  • Falta de aire progresiva.

  • Tos seca persistente.

  • Cansancio.

  • Saturación baja.

  • Desaturación al caminar.

  • Limitación al esfuerzo.

  • Crepitantes en la exploración.

  • Dedos en palillo de tambor en algunos casos.

La evaluación puede incluir tomografía de alta resolución, espirometría, DLCO, volúmenes pulmonares, caminata de 6 minutos y estudios para buscar causas autoinmunes, ambientales o laborales.

Derrame pleural

El derrame pleural ocurre cuando se acumula líquido alrededor del pulmón, en el espacio pleural.

Puede causar:

  • Falta de aire.

  • Dolor en el pecho.

  • Tos.

  • Sensación de presión torácica.

  • Cansancio.

  • Disminución de la capacidad para respirar profundo.

Sus causas pueden incluir infecciones, enfermedades del corazón, cáncer, embolia pulmonar, enfermedades autoinmunes, enfermedades hepáticas o renales, entre otras.

En algunos casos se requiere ultrasonido, tomografía o extracción de líquido mediante toracocentesis para conocer la causa.

Neumotórax

El neumotórax ocurre cuando entra aire al espacio pleural y el pulmón se colapsa parcial o totalmente.

Puede presentarse con:

  • Dolor súbito en el pecho.

  • Falta de aire.

  • Dolor al respirar.

  • Sensación de opresión.

  • Taquicardia.

  • Disminución de la oxigenación en algunos casos.

Puede ocurrir de forma espontánea, después de traumatismos, procedimientos o en personas con enfermedades pulmonares previas.

El manejo depende del tamaño, síntomas, causa y estado del paciente.

Tromboembolia pulmonar

La tromboembolia pulmonar ocurre cuando un coágulo viaja hacia los vasos sanguíneos del pulmón.

Puede ser una condición grave y requiere valoración médica oportuna.

Puede manifestarse con:

  • Falta de aire súbita.

  • Dolor en el pecho.

  • Dolor al respirar.

  • Tos con sangre.

  • Palpitaciones.

  • Desmayo.

  • Oxígeno bajo.

  • Hinchazón o dolor en una pierna.

  • Antecedente de cirugía, inmovilización, cáncer, embarazo o trombosis.

Si existe sospecha de embolia pulmonar, no debe retrasarse la atención médica.

Cáncer pulmonar y nódulos pulmonares

El cáncer pulmonar puede iniciar sin síntomas o presentarse con tos persistente, sangre al toser, falta de aire, dolor en el pecho, ronquera, pérdida de peso o infecciones que no se resuelven.

También puede detectarse como una mancha, masa o nódulo pulmonar en una radiografía o tomografía.

No todo nódulo pulmonar es cáncer, pero debe evaluarse según:

  • Tamaño.

  • Forma.

  • Bordes.

  • Densidad.

  • Crecimiento.

  • Edad.

  • Tabaquismo.

  • Antecedentes familiares.

  • Síntomas.

  • Enfermedades pulmonares previas.

El neumólogo puede ayudar a definir si se requiere vigilancia, tomografía de control, PET-CT, broncoscopia, biopsia o referencia multidisciplinaria.

Apnea del sueño

La apnea obstructiva del sueño es un trastorno respiratorio en el que la vía aérea se cierra repetidamente durante la noche.

Puede causar:

  • Ronquido intenso.

  • Pausas al respirar.

  • Despertares con sensación de ahogo.

  • Sueño no reparador.

  • Cansancio durante el día.

  • Dolor de cabeza matutino.

  • Boca seca al despertar.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Presión alta.

  • Somnolencia.

No todo ronquido es apnea, pero cuando hay síntomas o factores de riesgo, puede requerirse un estudio del sueño como poligrafía respiratoria o polisomnografía, según el caso.

Falta de aire: un síntoma con muchas causas

La falta de aire, también llamada disnea, puede tener muchas causas.

Puede relacionarse con:

  • Asma.

  • EPOC.

  • Fibrosis pulmonar.

  • Neumonía.

  • Bronquiectasias.

  • Derrame pleural.

  • Embolia pulmonar.

  • Enfermedades cardíacas.

  • Anemia.

  • Desacondicionamiento.

  • Obesidad.

  • Ansiedad.

  • Alteraciones neuromusculares.

  • Problemas de oxigenación.

  • Apnea del sueño.

  • EILO o cierre de la garganta durante ejercicio.

Por eso, cuando la falta de aire es persistente, progresiva, aparece con esfuerzos menores o se acompaña de oxígeno bajo, debe evaluarse.

Estudios que pueden ayudar a diagnosticar enfermedades respiratorias

No todos los pacientes requieren los mismos estudios. La elección depende de los síntomas, antecedentes y sospecha clínica.

Algunos estudios útiles pueden ser:

Espirometría

Evalúa cómo entra y sale el aire de los pulmones. Es útil en asma, EPOC, obstrucción bronquial, tos persistente y valoración respiratoria.

Espirometría con broncodilatador

Permite valorar si existe mejoría después de administrar un broncodilatador.

DLCO

Evalúa la capacidad del pulmón para transferir oxígeno hacia la sangre. Puede ser útil en fibrosis pulmonar, enfisema, enfermedad intersticial, hipertensión pulmonar o falta de aire no explicada.

Volúmenes pulmonares

Ayudan a detectar restricción, hiperinsuflación o atrapamiento de aire.

FeNO

Evalúa inflamación tipo 2 de la vía aérea, útil en algunos pacientes con sospecha de asma o asma no controlada.

Caminata de 6 minutos

Permite valorar tolerancia al esfuerzo, saturación de oxígeno durante la actividad y respuesta cardiopulmonar.

Prueba de desaturación o titulación de oxígeno

Ayuda a evaluar si el oxígeno disminuye durante el esfuerzo y cuántos litros pueden requerirse en casos seleccionados.

Poligrafía respiratoria

Estudio domiciliario que evalúa la respiración durante el sueño en pacientes con sospecha de apnea obstructiva del sueño.

Tomografía de tórax

Permite evaluar con mayor detalle el pulmón, bronquios, pleura, nódulos, fibrosis, bronquiectasias o lesiones no claras en radiografía.

Broncoscopia

Permite visualizar las vías respiratorias por dentro y tomar muestras cuando está indicado.

¿Cuándo acudir al neumólogo?

Conviene acudir con un neumólogo si presenta:

  • Tos persistente.

  • Falta de aire.

  • Silbidos en el pecho.

  • Flemas crónicas.

  • Sangre al toser.

  • Dolor en el pecho al respirar.

  • Infecciones respiratorias repetidas.

  • Neumonía reciente con síntomas persistentes.

  • Asma no controlada.

  • EPOC o enfisema.

  • Fibrosis pulmonar.

  • Bronquiectasias.

  • Derrame pleural.

  • Nódulo pulmonar.

  • Mancha en radiografía o tomografía.

  • Ronquido intenso o pausas al dormir.

  • Oxígeno bajo.

  • Saturación que baja al caminar.

  • Antecedente importante de tabaquismo.

  • Exposición laboral respiratoria.

  • Dudas sobre estudios respiratorios.

Una valoración oportuna puede ayudar a identificar la causa, evitar tratamientos innecesarios y orientar el manejo adecuado.

Enfermedades respiratorias en AETERNUM

En AETERNUM realizamos valoración neumológica y estudios respiratorios especializados para pacientes con tos, falta de aire, asma, EPOC, apnea del sueño, fibrosis pulmonar, bronquiectasias, infecciones respiratorias, nódulos pulmonares y otros problemas respiratorios.

Nuestro enfoque integra:

  • Consulta neumológica.

  • Evaluación de síntomas respiratorios.

  • Revisión de estudios previos.

  • Espirometría.

  • DLCO.

  • Volúmenes pulmonares.

  • FeNO.

  • Caminata de 6 minutos.

  • Titulación de oxígeno.

  • Poligrafía respiratoria.

  • Evaluación de sueño.

  • Revisión de inhaladores.

  • Orientación diagnóstica y seguimiento.

El objetivo es entender qué está ocurriendo, medir la función respiratoria cuando está indicado y ofrecer una orientación clara para cada paciente.

Preguntas frecuentes sobre enfermedades respiratorias

Conclusión

Las enfermedades respiratorias pueden manifestarse de muchas formas: tos, falta de aire, flemas, silbidos, dolor en el pecho, infecciones repetidas, ronquido, oxígeno bajo o hallazgos en estudios de imagen.

El diagnóstico adecuado requiere entender los síntomas, revisar antecedentes, explorar al paciente y seleccionar los estudios correctos cuando están indicados.

Esta página funciona como una guía general. Para conocer más sobre cada enfermedad, puede revisar los temas específicos de asma, EPOC, tos persistente, neumonía, bronquiectasias, fibrosis pulmonar, cáncer pulmonar, apnea del sueño y estudios de función pulmonar.

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En AETERNUM realizamos valoración neumológica y estudios respiratorios especializados para orientar el diagnóstico y manejo de enfermedades respiratorias.

Dr. Edgar Muñoz
Neumología · Fisiología Pulmonar · Medicina del Sueño
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El Arte de Respirar™

Dr. Edgar Muñoz

Soy un médico neumólogo especializado en fisiología y terapia respiratoria, formado en el Hospital General de México. Mi práctica abarca el tratamiento de enfermedades como asma, EPOC, apnea del sueño y cáncer pulmonar, entre otras. Destaco en procedimientos como rehabilitación pulmonar, ultrasonido y biopsias pulmonares, buscando siempre mejorar la calidad de vida de mis pacientes mediante cuidados especializados y personalizados. Comprometido con la excelencia médica, mi objetivo es proporcionar atención de vanguardia y promover un bienestar duradero.

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